Hola, saludo a todos los lectores de esta buena pagina.

Antes de comenzar a narrar los hechos,quiero decirles que este es mi primer relato y espero sea del agrado de toda la comunidad cereza, además quiero compartir mis historias que son 100% reales y me vienen sucediendo desde que era muy joven, lo que me ah convertido en una mujer que disfruta al máximo su sexualidad. En este momento tengo 25 años y espero no se asusten porque lo que voy a narrar sucedió cuando yo era una niña.

Todo comenzó cuando yo tenía 12 años y tuve que ir a vivir a casa de mi padrino, debido a que mi mamá por el trabajo no podía cuidar de mis hermanos ni de mí.

Al llegar a esa casa nunca me imagine que fueran a pasar tantas cosas y menos aun, que me fueran a gustar tanto. Mi padrino un viejo cincuentón al cual llamare Mario estaba separado de la esposa y tiene dos hijas, en ese entonces una de 12 que llamare Luisa y otra de 14 que llamare Camila.

Debido a que Mario trabaja en el día, quedamos al cuidado de una señora de unos 45 años llamada dora,pero ella se la pasaba viendo novelas y comiéndose al mozo, entonces ni siquiera nos pone cuidado.

Con Luisa estudiábamos en la mañana y Camila en la tarde, por lo que me quedaba toda la tarde y la noche jugando con Luisa.

Una vez jugando por ahí, escuchábamos unos quejidos en la pieza de dora y nos asomamos por un rotico en la puerta, vimos a dora como le chupaba la verga a un señor de unos 50 años, barrigón, canoso y culi chupado, luisa y yo estábamos asombradas de todo lo que hacían, el le chupaba las tetas, la chocha, luego la puso en cuatro y le chupaba el culo, ella decía cómeme la cuca, clávame y el empezó a penetrarla de todas las formas, por la cuca, por el culo y siempre acababa tragándose todo el semen. Fue emocionante sentir por primera vez esas cosquillas en la cuca y Fueron varias las ocasiones en las que mirábamos como culeaban, Y a veces me imaginaba que era a mi a la que se estaban comiendo, eso me mantenía arrecha.

Pasaban los días y cada vez era mayor la calentura y el morbo que nos causaba observar esas faenas en las quese comían a dora de todas las formas posibles.

Mirar esa verga grande y esas huevas peludas del viejo barrigón me daba ganas de tocarla, además esas tetas enormes de dora con sus grandes pezones, su culo grande y bonito, y esos labios vaginales brotados y chorreando jugo, me daba ganas de chuparlo también. Pero yo era muy niña y me daba mucho miedo dejarme ver.

La verdad a luisa y a mi nos encantaba mucho observar y siempre opinábamos sobre lo que veíamos. En una de esas conversaciones yo le comente a luisa que dora tenia tetas muy grandes, y la cuca con los labios brotados, pero yo las tenia pequeñas y mi cuquita estaba cerradita, le dije a luisa como la tienes tu.

Luisa me dijo que tenia la cuquita muy cerradita y todavía no le habían salido nada de senos, pero que sentía unas cosquillas en la chocha cada que veía a dora culiando.

Luisa me dijo ven y te muestro, se quito la ropa quedando totalmente desnuda, mis ojos casi se salen de su orbita y mi excitación fue instantánea, se dio vuelta mostrando sus nalgas y me dijo que me quitara la mía y que yo le mostrara.

Yo me quite la ropa y quedamos desnudas una en frente de la otra observándonos y riéndonos, me abrí los labios vaginales y le dije mira como la tengo bien rojita, ábrete la tuya.Luisa la abrió un poquito y me dijo que sentía cosquillas, que se la tocara para que viera como la tenia.

Nos tocamos las cuquitas y se sentía muy rico, nos olimos los dedos y los chupamos, se sentía saladito, con un poquito de sabor a orina y baboso.

Luisa me dice que oliéramos nuestras vaginas, yo un poco nerviosa solo asenté con la cabeza, luisa se agacha y me huele y la toca tímidamente, olía profundamente y rozaba un poco la nariz en mi chocha, por mi parte al sentir esa nariz tocando mi vagina sentí gran placer y mis jugos salían como chorros de orina, luisa decía que olía muy rico y yo le decía que siguiera que me estaba gustando mucho.

Le dije párate y yo te huelo, pero ábrete la chochita para poder meter bien mi nariz. Luego me agacho, la huelo y al estar arrodillada y ver esa cuquita abierta en frente, me dieron unas ganas tremendas de meter la lengua, primero la puntica y después le comienzo a chupar la vagina con mucha desesperación a mi pequeña compañerita de juegos.

Yo Se la mamaba, mientras le acariciaba las nalgas, ella gozaba como una perra adulta y yo pensaba que rico, con razón a dora se la culean todos los días. Se la chupe durante largo rato y no quería quitarme de ahí, su sabor era delicioso, y ver como apretaba su chocha me encantaba.

Luisa me dijo que rico yo también quiero chupar, entonces me paro y ella se arrodilla a mamarme la cuca, yo me abría la cuca y empujaba su cabeza para que metiera toda su lengua hasta el fondo.

Sentir esa lengua adentro fue lo mejor del mundo, la chupaba, la mordía, la escupía y yo gritaba como una perra poseída, siguió así durante un largo rato hasta que no aguante mas y sentí unas cosquillas muy fuertes y ricas en mi cuquita, pienso que fue mi primer orgasmo.

Luego de esto nos paramos y nos besamos en la boca durante varios minutos, nos vestimos y con una sonrisa dijimos, ya sabes mañana a la misma hora seguimos jugando a lo mismo.

Fue mi primera experiencia lésbica, un poco tímida pero fue el comienzo de noches maravillosas de sexo, que me convirtieron en la putica bisexual que soy ahora.

De aquí en adelante ocurrieron una serie de sucesos que poco a poco iré contando y que espero sea del agrado de ustedes.

Un besito a todos y espero sus comentarios.

 

*foto: https://www.flickr.com/photos/foto_ch/

Share.

About Author

3 comentarios

Leave A Reply