El mejor fin de semana sexual

Amigos les cuento que nos fuimos para Villeta a celebrar nuestro aniversario. ¿Porqué Villeta? se preguntaran. Y no fueron los únicos, pues Alex opinaba lo mismo. Si recordaran, el año pasado fuimos a melgar y fue súper. Este año yo deseaba otro sitio diferente. Por tiempo y compromisos laborales no podíamos otro más lejos.

El día viernes tuvimos un encuentro con un chico solo. Fuimos a un hotel, mas que compartir algo sexual, se compartió una amistad. Creemos que el swinger no es solo penetraciones, si no vivencias. El sábado, un poco trasnochados, con sueño, pero con muchas ganas de empezar a vivir lo que nos habíamos imaginado y hablado.

Saliendo de Bogotá, un poco fría, pero no importado porque las ganas de sexo eran más. Durante todo el camino me fui con los senos al aire libre y la ventana abajo… ¡No faltaba el desprevenido mirando! jajaja. Ser observada me causa exitación.

Ya pasando La Vega, nos encontramos con los obreros de mantenimiento de la carreta. Yo aproveche para recargarme en la silla, exhibiendo mi cola. Se imaginan la sorpresa para los pobres trabajadores que no pueden continuar con nosotros en el camino.

Ya en Villeta, pasamos un tiempo encontrando el lugar para nuestras fechorías. Ninguno de los hostales que recorrimos se prestaba para las locuras que traíamos en mente. después de dos horas de busqueda ubicamos uno que nos pareció perfecto. Nos recibió un jovencito en la recepción. Las puertas eran de vidrio, cubiertas con una persiana. La habitación era la central del tercer piso, con una excelente vista a la piscina. El hotel, super recomendadisimo: Casablanca Boutique.

Ya ubicados en la habitación, nos duchamos, y con las cortinas completamente abiertas, nos acostamos desnudos para relajarnos. Ahí en esa tranquilidad, Alex se empezo a exitar, acercandose a mi, complacida con su gran erección y mdeseando su gran y sabrosa verga. Empecé lamiéndola de abajo para arriba, llegando a su punta mojada y pasando mi lengua como si fuera un cono de helado. Luego me la metía en la boca hasta al fondo, succionando. Tomándome esos fluidos calienticos, con sabor dulce, haciéndome mojar hasta el punto de escurrirme en la cara de Alex. Tuve que sentarme encima y controlarlo con unos movimientos circulares para calmar mi excitación. Primero despacio luego subiendo constantemente el ritmo. Sentía unas ganas infinitas, como la primera vez que nos entregabamos el uno al otro. No solo por el deseo sexual, sino por la plenitud y el amor al unir nuestros cuerpos.

En esas aparece por el pasillo el recepcionista. Al principio nos llenamos de nervios al no saber qué reacción iba a tener. Pero luego el jovensito se devuelve y mira muy disimuladamente. Supimos que no habría ningún problema. Entonces iniciamos a filmar, notamos que la señora que arregla las habitaciones pasaba con cara de curiosidad. Seguimos aumentando nuestras hasta lograr orgasmos deliciosos. Sin notarlo, invertimos toda nuestra tarde disfrutandonos.

Luego salimos a la piscina en bikini pequeño y preciso los otros huéspedes eran parejas. La discreción de los esposos terminaba cuando las señoras se descuidaban y notaba como me ojeaban el trasero e incluso mis teticas.

Ya nos empezamos a perarar para la rumba de la noche. Mientras nos alistábamos, recibimos un whatsapp de una pareja que viajó hasta Villeta a conocernos y compartir con nosotros. Luego del encuentro, buscamos una discoteca donde bailamos y tomamos fotos. Yo llevaba un vestido negro corto straple, unas medias de malla grande. Alex, como siempre, iba listo ósea sin bóxers. Empezamos a calentar la situación tomándonos fotos topless. Aunque había bastante gente en la disco, empezamos a jugar y bailar con nuestra amiga. Llegamos a la conclusión que ella era bastante timida, aunque nos siguió el juego. Alex y yo ya queríamos desnudarnos. Estabamos exitados hasta el tope. El erotismo se sentía a flor de piel. Bailábamos más pegados. La experienca de compartir en esta disco es muy distinta a nuestras visitas a los clubes swinger, porque los hombres empiezan a desearte con miradas morbosas, pero sabiendo al tiempo que no pueden ir más allá. En este club había un grupo de niñas que no nos dejaban de mirar.

En una de las canciones donde el dj anima para que todos salgan a bailar, Àlex saca su pene erecto, yo lo tocaba mientras nuestros amigos nos tomaban fotos. Mi cola era la que le tocaba su pene hasta no aguantar y regarse donde pudo. Fue súper emocionante. Luego desliza su mano en mi vagina, aprovechando mi vestido para hacerlo. Es delicioso sentir esa sensación. en esta oportunidad nos dimos la vuelta para que un chico nos vieran, pues el desde hacía rato miraba y miraba, hasta que le dimos gusto. El pobre abrió sus ojos y puso cara de WOW, de ahí me aleje y seguimos en el baile.

Ya deshinibidos, Alex me penetra sosteniéndome de espaldas a él contra una mesa, sintiendo sus contracciones al momento de salir su semen. El reggaetón que sonaba de fondo era propicio para ambientar uno de los momentos más locos y excitantes que hemos tenido.Nuestros amigos eran asombrados y solo tomaban fotos lastimosamente no muy buenas pues estaba oscuro y tocaba con el celular y se reían.

Nuestra rumba con amigos acabó, nos directos al hotel, llegamos con ganas de tener sexo. lo hicimos en el pasillo, donde sabíamos que la cámara del hotel nos observaba, pero solo dejábamos ver parte de nuestros cuerpos. Lo otro lo tapábamos con la pared. Quien estuviera mirando en la cámara no vió todo.

Entramos al cuarto y nos tendimos sobre la cama desnudos. Alex no había terminado. Me penetro analmente sin contemplación. Yo gemía y gritaba, por lo que tuvo que taparme la boca para no despertar a los demás huéspedes. Solo sentía un dolor combinado con placer, como entraba y salía e mi cola, al poco tiempo sentíluego como escurría su semen por en medio mis piernas. Mi esposo me volteo y me masturba rápido hasta que me hizo llegar a un orgasmo en el que subí al cielo y baje, empapando completamente la cama.

Al día siguiente, fue relax total. Algo de exhibicionismo en la piscina y recibir las miradas indiscretas de nuestro amigo recepcioista y los vecinos de habitación. Asi completamos nuestra aventura de fin de semana.

Con la certeza que habíamos superado un paso más en nuestra vida sw, pues no es fácil hacer este tipo de cosas sin saber que se va a sentir o como se va a reaccionar, y estamos totalmente seguros que lo que hizo fue unirnos más y entregarnos totalmente uno al otro, la vida swinger en pareja es lo mejor.

Este año la idea es empezar la celebración de nuestro 11 aniversario con uds en Nilo en el gran paseo #EvaAmaElsexo siguenos en twitter @parejaenbogota2
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*Foto tomada de: http://amolife.com/image/images/stories/Miscellaneous/Clothes/sexy_wear_16.jpg

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3 comentarios

  1. No cabe duda que son una pareja que vive la sexualidad en plenitud y nis encanto su relato mientras mi pareja lo leía yo me encargaba de tocarnos a los dos felicidades y que buenos cuerpos tienen saludos

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