Estaba en mi casa y no sabía cómo
escaparme, tenía 13 años y él tenia unos 18 o 19, no recuerdo con exactitud. Habíamos
quedado en encontrarnos en las escaleras e ir a su carro, el se encargaría de
que su papa dejara el carro cubierto con el forro. 

 

Se hicieron las doce y mis papas dormían,
acostumbraban a dejar las llaves del apartamento en su mesita de noche, lo que
me obligo a entrara a su cuarto y tomar las llaves mientras ellos dormían,
realmente fue muy medroso el hecho de tener que entrar al cuarto de mis padres
gateando y estar expuesta a la repentina opción de ser atrapada en el intento;
sin embargo lo hice sin dificultad alguna. Abrí las cerraduras de mi apartamento
y salí de el dejando la puerta semi-cerrada y el estaba frente a las escalera esperándome.
Minutos antes de escaparme de casa y encontrarme con él, había estado mirando
porno en internet, no quería ser tan inexperta en el tema,  a demás de leer consejos como la depilación y
la manipulación de olores.

 

Le dije:

 


¡Hola!

 


¡Hola! ¿Vamos?

 


¡Sí! ¡Dale, vamos!

 

Tomo mi mano y nos dirigimos al parqueadero
del conjunto, llegamos al carro y él me abrió la puerta, el carro estaba
cubierto y después de entrar puso algo de música y dijo:
 

 


¿Estás nerviosa?

 


Un poco amor…

 


No te preocupes… ¿Amor te dejarías
tomar fotos?

 


¿Fotos? Jajajaja… ¡Uy me da
pena!

 


¿Por qué?

 


Nunca he estado desnuda frente
a una.

 


Pero igual estas fotos van a
ser para los dos solamente.

 


¡Bueno, está bien!

 

Días antes habíamos hablado frente a mi apartamento,
le comente mi intensión de tener sexo por primera vez; quería tener sexo con
alguien que en verdad amara, pero él me abrió los ojos diciendo: El amor esta
hecho, las parejas enamoradas tienen sexo, mas no hacen el amor, me dijo que si
tenía sexo por amor mi primera vez, seguramente iba a sufrir mucho, cuando las
cosas con esa persona se acabaran. Había pensado por varios días sus argumentos
y leía mucho en internet al respecto, encontraba millones de relatos de chicas
expresando su desmotivación frente al tema: “No era la persona adecuada”, “Me
termino después de tener sexo”, “ Me dolió mucho, éramos inexpertos”, por lo
que decidí perder mi virginidad con alguien que la quisiera y a demás de eso,
me enseñara, comprendí que el sexo era placer, tal vez un placer que
prolongaban en otro plano, sea el amoroso o el espiritual, pero al fin y al
cabo era placer…

 

Tomamos algunas fotos, especialmente de mis
senos, el me besaba apasionadamente, estábamos en el puesto trasero y
recostamos las sillas de adelante hacia adelante, para permitirnos aprovechar
mejor el espacio; el tomaba mis senos y mi cuerpo con delicadeza, realmente se
porto muy especial conmigo, me dijo:

 


Amor, ¡Hagamos el 69!

 


¿El 69?

 


Si amor,  o ven mas bien y te enseño a tener sexo oral…

 

El se sentó y me dijo que le mostrara como
lo hacía, realmente era un fracaso de mujer haciendo orales, era como ese tipo
de mujeres que lo resumen en meterlo a la boca y sumergirlo dentro de ella hasta
donde pueda, mientras levantaba mi cabeza y repetía la misma acción hasta
aburrirme, el levanto mi cabeza y sonrió con agrado y me dijo amor así no se
hace, tienes que dedicarte más a él, utilizar la lengua, no metas tus dientes,
se un poco más sexy y aprende a disfrutarlo… Así que tome su pene y comencé lamiendo
su punta, recomendación que anteriormente él me había hecho, para luego
rodearlo con mi lengua y sumergirlo en mi boca, siguiendo con el movimiento circular
de mi lengua para empezar a subir y bajar mi cabeza y poder lograr excitarme
mientras lo hacía… pasado el tiempo, podíamos tener sexo oral por horas, sin intención
de aburrirnos, recuerdo que estimulaba mi clítoris con sus dedos mientras sumergía
su lengua y la pasaba por toda mi vagina, realmente estaba excitada y bastante
lubricada, cuando de repente él dice:
 

 


Amor, ¿con condón?

 


Obvio… (Le tenía un miedo enorme
al embarazo, bueno realmente aun lo tengo)

 

Entonces el saco un condón con lubricante,
me explico para que servía el lubricante y empezamos a intentar meterlo,
realmente dolía un poco, pero era un dolor placentero; el estaba sentado y yo
estaba encima de él, escogimos esa pose para hacerlo a mi manera y de acuerdo a
lo que estuviera dispuesta a aguantar, logramos meterlo todo su pene después de
una hora intentándolo, me enseño varias poses, a hacer vaginación, me enseño a
mover mis caderas y a respirar al oído, besar el cuello, realmente era muy
inexperta… luego de haber aprendido, lo empezamos a disfrutar…

 

Ahogaba su pene con ganas y me hacia
gritar, sentía los amortiguadores del carro, nos movíamos mucho, yo junto con
el respirábamos fuerte y lo disfrutábamos, tomábamos fotos a todo lo que nos parecía
conveniente, mi vagina, su pene, los dos justo, mis senos, mi cola, en realidad
me estaba divirtiendo mucho, lo disfrutaba bastante, el se movía bastante bien,
y su pene era perfecto para la ocasión, me cogía con fuerza y con mayor
intensidad mientras pasaba el tiempo, pensaba que el sexo era delicioso, que me
divertiría cada vez que pudiera con él, quería ser el mejor polvo de todos los
chicos que estuvieran conmigo… él se vino en mi pecho y yo jugaba con su semen esparciéndolo
por todo mi cuerpo.

 

Regresar a casa fue bastante fácil, al
igual que dejar las llaves en la mesa de noche de mis papas, me recosté en mi
cama y me sentía magnifica, a pesar de que también me sentía bastante rara,
porque mi vagina estaba inflamada, me sentía plena, llena de energía y
satisfecha.
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