Dolor, miedo, asco o tabú son algunas palabras que tocan la mesa al hablar sobre este tema, claro que el  tabú hace parte de su mayor atractivo. El sexo anal tiene mucho placer por ofrecer, solo necesitamos conocerlo, así que mujeres y hombres pueden llegar a disfrutarlo tanto que, aseguro, ¡pedirán más!

Y entonces, en mi caso un vino y un ron se encargaron de relajar el momento, confianza, risas de complicidad nos llevaron a su cama, pero estas noches no eran como otras, cada vez queríamos más; sentía todo su deseo por mí y eso me llenaba de éxtasis; sus besos y lamidas dejaban mi cuerpo mojado de placer; besaba mi sexo hasta que explotaba y quedaba tan mojado que él resbalaba lento hasta llegar a mi ano, lamiéndolo con tantas ganas que era perfecto para mis nalgas, que sedientas de placer por él, se abrían lubricadas naturalmente. La sensación de dolor se controló porque él seguía mi ritmo y entendía mis susurros, entonces, su pene duro entró, era tan excitante ver que lo estaba haciendo, sentir su placer, que yo pedía más, sí ¡más! y más duro. Sentía como entraba y salía, encajaba perfecto. No quería que terminara y por eso pedía más.

Pero no lo pudo resistir y me lleno de él. No puedo explicar esa sensación de placer provocada, quizás por el tabú, o por saber que era su primera vez, pero lo que sé es que quiero más.

Aquí van unos consejos para que descubran el placer provocado por el sexo anal para hombres y mujeres:

1. Estar relajados
Debido a la anatomía del ano, la penetración se hace mucho más compleja, por lo que primero que todo se debe estar relajados. Según estudio las personas que no planearon el momento, mostraron menor dolor. La predisposición puede aumentar la percepción de dolor, así que “Relájese y disfrute” haga de este momento un encuentro cómplice, diga lo que quiere y acompáñelo de un vino tino, que relaja porque relaja.

2. Estimulación y lubricación
Una vez encuentre el momento. Es muy importante la estimulación sexual, ya que para desear esta pose hay que estar en estado de ebullición sexual, que es ese momento donde el cuerpo se vuelve insaciable y necesita más de lo que normalmente recibe. Es necesario estimular el ano, esto se puede hacer con la lengua lamiéndolo y metiendo la lengua poco a poco, también lo puede acompañar con sus dedos estimulándolo a través de caricias alrededor en forma de círculos o por medio de juguetes sexuales. Lo más importante es mantener lubricado el ano durante la estimulación, esto se puede manejar con la lubricación natural (saliva y fluidos vaginales) o a través de lubricantes comprados.

3. Postura y penetración
Como me dijo una amiga, la mejor referencia no es una película porno para el sexo anal, ya que ellos tienen toda la práctica y lo hacen de mil formas ¡ja! Así que para comenzar en la vida real, la postura que yo recomiendo es la “cucharita” ya que por la posición en la que queda el ano ayuda a que pueda entrar mejor, y ustedes las mujeres pueden con su mano manejar una penetración lenta y graduarla a su ritmo. Se recomienda utilizar condón para protección e higiene y porque ayuda a resbalar para una penetración más fácil.

Señores si todavía no les han dado vía libre, comience por lo básico, excitando el ano de su pareja, si no es lo que más le gusta, mi consejo es que cuando esté haciendo sexo oral comience a explorar con su lengua cada vez más abajo y vuelva y suba a la vagina, así los fluidos van a estar por toda la zona y créame no sentirá ningún mal sabor y los sonidos de excitación de su pareja lo harán olvidar de dónde está.

Mujeres totalmente recomendado también para ustedes, no hay nada más rico para un hombre que sentir la lengua lamiendo todo su sexo y cada vez más abajo. Es muy importante la comunicación y confianza, ya que hay personas que les podría incomodar que lleguemos hasta allá sin pedir permiso antes.

¡Así que a practicar, disfrutar y ser libre de prejuicios!

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